La apnea, comunión definitiva entre el hombre y la naturaleza
| 9.8 (1) |
La apnea o buceo libre, consiste en la suspensión voluntaria de la respiración dentro del agua, con el fin de lograr estar el mayor tiempo posible sumergido o alcanzar el máximo de profundidad con tan solo el aire que pueden albergar tus pulmones.
Esta habilidad es la base sobre la que se sustenta el buceo a pulmón o la pesca submarina.
Muchos años de duro entenamiento son necesarios para lograr permanecer tres y hasta cuatro minutos debajo del agua. Para que nos hagamos una idea, una persona normal tiene una capacidad pulmonar de 4 a 4.5 litros. Un deportista de élite, entre 5 y 6. Los practicantes de apnea o buceo libre, pueden desarrollar sus pulmones hasta albergar casi los 8 litros.
La apnea se basa en el control mental y físico de tu cuerpo, logrando adaptar el mismo a situaciones de hipoxia. Aunque pueda parecer lo contrario, el ser humano, cuando se sumerge en el agua, desarrolla instintivamente unos actos reflejos que favorecen la inmersión. Los músculos se relajan y la presión arterial se reduce, se trata de aprender a controlarlo.
En apnea es importante respirar correctamente antes de la inmersión. Jamás se debe hiperventilar. Lo más aconsejable es insipira y expirar de forma liviana, siendo la expiración como norma, el doble de larga que la inspiración. Otras prácticas que favorecen el incremento de capcidad pulmonar son la respiración diafragmática, costal, torácica y clavicular.
Por supuesto, como en cualquier deporte, la técnica es fundamental. El practicante de apnea debe tratar por todos los medios de ahorrar energía. Los descensos deben ser suaves, sin movimientos bruscos y tratando de usar posiciones aerodinámicas que disminuyan al máximo la superficie de rozamiento ( Pies juntos y brazos acabados en punta durante el ascenso).
El control sobre la mente también es fundamental. Lograr un estado de concentración total previo a la inmersión, visualizar el descenso y dominar el pánico en situaciones límite, es imprescindible para la práctica de este deporte.
La apnea deportiva se divide en dos grandes especialidades Apnea estática y apnea dinámica.
La apnea estática consiste en mantener la respiración al máximo pero sin tener que sumergirse en profundidades. Simplemente se flota boca abajo en la superficie del agua.
La apnea dinámica incluye desplazamiento, que puede ser tanto horizontal como vertical. En este tipo de disciplina hay un sinfín de variantes, con aletas, sin aletas, inmersión libre, con peso, sin peso...
En cuanto a personajes destacados de este deporte, podemos mencionar a dos. Por un lado está el francés Jacques Mayol, primer hombre en superar la barrera de los 100m de profundidad, el 23 de Noviembre de 1976. También cabe destacar al iniciador de esta práctica deportiva Raimond Bucher, un capitán italiano que ante varios testigos se sumergio 30 metros con tan solo una bocanada de aire.
Existen varios récords, aunque a mi, el que me fascina es el conseguido por Stig Aavall, en apnea dinámica, que se sumergió sin aletas hasta los 225 metros en 2007 en Aarhus, Dinamarca.
Como digo, esta especialidad supone la comunión definitiva del hombre y la naturaleza. Sumergirte en libertad dependiendo única y exclusivamente de tu cuerpo es una sensación mágica, inigualable y de logro vital. Una lucha constante contra los elementos que se convierte casi sin darte cuenta en una simbiosis total y absoluta con el entorno, con tu ser,, mientras el gran azul te observa, implacable, desde la penumbra.
Os dejo este video de Guillaume Nery, un especialista en apnea dinámica. La verdad es que alucinareis con este documento. Nery se sumerge en el Dean's blue hole en Bahamas, el deep blue hole más profundo del planeta. Si alguien os pregunta que es la libertad, mostradle este video.
Valoraciones del artículo
Valoración promedia de: 1 usuario(s)
Un post muy distinto de los que se suelen hacer.De davidcr7



































Próximamente
Que bella es la vida!