Otro palo de ciego de la Scuderia
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No se trata de ser oportunista ni de aprovechar los errores de Ferrari y Alonso en Bélgica para soltar las críticas. Se trata de mirar hacia atrás y ver el rumbo que ha tomado la Scuderia en los últimos años.
Tras la marcha de Schumacher, Domenicali asumió las riendas del equipo y buena parte de las decisiones que se toman tanto en las fábricas como en el muro, en el momento de las carreras. Para el 2007 y tras dos años sin poder ganar el Mundial por el dominio ejercido por Alonso y Renault, Kimi Raikkonen llegó a Maranello para intentar recuperar el entorchado que, en ese momento, poseía el asturiano. Ferrari desarrolló un gran coche y en un final de temporada magistral de Raikkonen, con un Massa muy acertado, la Scuderia levantó los títulos de pilotos y constructores (con McLaren sancionada por el caso de espionaje).
Esa temporada, Raikkonen sacó las castañas del fuego a Domenicali, que salió como uno de los triunfadores en un año complicado con el asedio de Lewis Hamilton y Fernando Alonso, cuya lucha interna dio al traste con las esperanzas de la escuadra de Woking.
En 2008, las nubes volvían a aparecer en Ferrari. Hamilton había madurado y se mostró como un piloto rapidísimo, con algo más de templanza y, ¿por qué no decirlo?, con algunas decisiones desde las altas esferas de la Formula 1 y la FIA, que le vinieron realmente bien. Aun así, un entonado Felipe Massa logró luchar por el campeonato hasta la última curva. Y eso, teniendo en cuenta errores como el de la manguera en Singapur, cuando marchaba líder de la carrera y que le obligó a abandonar.
La buena labor de Massa ese año sirvió para ocultar una mala planificación en Maranello. La pelea por el campeonato hasta la última curva impidió que se comenzase a trabajar en el monoplaza de 2009 con tiempo suficiente. El F2009 se vio sorprendido, al igual que los coches de McLaren y Renault, por el invento de la década en la F1: el doble difusor.
Brawn GP dominó la primera mitad del campeonato y eso fue suficiente para mantener los dos títulos. Eso sí, Red Bull, que había empezado casi al nivel de Renault, Ferrari y McLaren, despertó y a base de evoluciones aerodinámicas, dominó el final de la temporada. El año de Ferrari fue desastroso y Felipe Massa no pudo disputar la segunda parte del campeonato tras sufrir un fuerte accidente en el GP de Hungría. Sus sustitutos, Luca Badoer y Giancarlo Fisichella, pasaron sin pena ni gloria por los circuitos.
La única victoria del año llegó en Spa, gracias en gran parte a la ayuda del KERS, que facilitó a Raikkonen la victoria en el circuito talismán del finlandés. Justo tras el accidente de Massa en Hungaroring, Ferrari decidió abandonar la evolución del F2009 para centrarse en la siguiente temporada, con Fernando Alonso ya fichado (aunque todavía no anunciado). Con ello, evitarían el retraso en la construcción de un monoplaza que tiene que adaptarse a constantes cambios de normativa.
Pero eso es otra historia y, por supuesto, es igual para todos los equipos. Sin embargo, y a pesar del buen inicio del coche en Bahrein, con un doblete comandado por Alonso, Ferrari se vio superado por Red Bull, que ejerce un dominio insultante en cuanto a prestaciones, pero que está sufriendo los errores de sus dos pilotos, que deberían estar comandando el Mundial con comodidad. Además, McLaren se enchufó al campeonato y con un Hamilton bastante entonado y un Button que se ha mostrado muy regular, lideran la clasificación de constructores.
Quedan pocas pruebas y Alonso está muy lejos de la cabeza. El Ferrari es un buen coche, pero en Maranello están mostrándose faltos de ideas revolucionarias en el plano aerodinámico. Los alerones de Red Bull y el F-Duct de McLaren están dando un gran rendimiento a estas escuderías. Y en Ferrari, en cambio, andan perdidos intentando copiar los avances que otros equipos gestan en sus fábricas. La Scuderia, incluso, se ve superada en algunos Grandes Premios por el Renault (defenestrado por la prensa y los aficionados españoles) de Robert Kubica, un coche muy completo que, sin hacer ruido, ha logrado ya tres podios esta temporada.
Al error de planificación de Ferrari, hay que sumar la poca entonación de Felipe Massa esta temporada y algún que otro error de Fernando Alonso. Con el actual sistema de puntuación, los fallos se pagan muy caro y hay que agradecer la falta de concentración que presentan, en la mayor parte de las carreras, los hombres de Red Bull. Aun así, en la Formula 1 todo es posible y está claro que la luchará llegará al final, pero quizás en ella no esté Alonso, que ha dado un enorme paso atrás en Spa Francorchamps.


































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