Melendez y la RFEF oscurecen el triunfo de la rojita
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No hay manera de tener la fiesta en paz. Cuando no es una cosa es otra, la cuestión es que siempre tengamos murga. Esta vez la protagonista fue una bandera, la asturiana más concretamente, aunque bien podría haber sido cualquiera otra.
Aunque seguro que ya todos ustedes han podido ver el video, yo se lo resumo. Los jugadores de España se preparan para recoger el trofeo de Campeones de Europa sub-19, título ganado por cierto con gran solvencia ante una republica checa práctica pero poco vistosa. Muñiz, un chaval asturiano, se enfunda a modo de capa la bandera asturiana. En la siguiente escena se puede ver al seleccionador, Sr.Meléndez, dirigirse a toda prisa hacía el chico y arrebatarle cual Miura la cruz sobre el fondo azulado. Mientras, Muñiz y el resto de futbolistas se miran con perplejidad no dando crédito a lo ocurrido.
A la finalización del partido, el seleccionador aseguró que "Lo de las banderas son cosas de la federación", es decir, que no actuo por motu propio sino aleccionado por las altas instancias de la RFEF. Al parecer, en el campo sí está permitido lucir cualquier tipo de bandera autonómica. Sin embargo, a la hora de recoger un trofeo, solo la Española está permitida. La primera pregunta que debemos hacernos es... ¿Nadie informó a los chavales antes del partido?
Preguntado sobre el asunto, Juan Muñiz demostró ser mucho más educado y civilizado que el seleccionador. En primer lugar no oponiendo resistencia a la sinrazón de su técnico y después declarando "No tiene importancia. No nos habían dicho nada sobre las banderas autonómicas pero al míster no le gustó que la sacara. Luego en el vestuario nos dimos un abrazo".
Lo cierto es que me parece lamentable, trasnochada y retrógrada la actitud del seleccionador y de la RFEF si es que la misma no desmiente las declaraciones de su técnico. Vivimos en un estado de derecho en el que cada cual puede expresarse de la manera que le de la gana, siempre y cuando no infrinja la ley.
En realidad y al hilo de este asunto, lo cierto es que me extraña tanto alboroto y desconocimiento. La constitución en su artículo 4.2 lo deja muy claro:
- Los Estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Estas se utilizaran junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales."
Creo que todos tenemos claro que ayer asistimos a un acto oficial y por tanto, Muñiz estaba legitimado a lucir si así lo estimaba oportuno la bandera de Asturias, al igual que Deulofeu hubiera podido hacer lo mismo con la catalana o Morata con la madrileña. No les daré clases de historia, ni profundizaré en lo que Don Pelayo pudo o no significar para el futuro de nuestro pais. Sencillamente apelo al sentido común y este me dice que España es lo que es gracias a sus autonomías, a la diversidad cultural, lingüistica y territorial. Arrancar del cuello esa bandera , es insultar y menospreciar un pedazo de nosotros mismos. Hoy la rojigualda no está completa.
La pregunta que ahora se formula el mundo del fútbol es... ¿Habría actuado igual el seleccionador con Villa, Xavi, Piqué o Pedro? ¿Por qué no se permite lucir una bandera constitucional y oficial y si una española con un toro de Osborne pintado en el centro? ¿Quiere decir esto que por ejemplo Fernando Alonso no puede portar la bandera y el nombre de Asturias allá donde corre?
Como ven, todo esto es un sinsentido. Enorgullecerse de tu comunidad o la comunidad de otros, es al fin y al cabo, enorgullecerte de ser Español. Parece mentira que precisamente los que promueven ese sentimiento, sean los primeros en pisotear sus propios emblemas. Ver para creer.
Lo peor de todo esto es que hoy, se habla más de este lamentable gesto que de la gran victoria de los chavales. Alguien debe dar explicaciones sobre lo ocurrido y de paso, que se corten algunas cabezas. No está el horno para bollos. España, por suerte, ha evolucionado. Actos como el de ayer, no solo generan desunión y radicalismo, además incitan a la violencia. Y todo por una bandera.































Próximamente
Que bella es la vida!