La Supercopa, una piedra en el camino
| 0.0 (0) |
Que Pep Guardiola es un técnico extraordinario nadie lo duda. Lo que ha logrado desde su llegada al F.C.Barcelona es y será prácticamente irrepetible. Lo digo por los malpensados que vean en este artículo un poco de antimeacolonismo. Nada más lejos de la realidad. En mi opinión el de Santpedor es el guia ideal para comandar la nave azulgrana.
Sin embargo hay una cosa que es innegable y obvia:Los sistemas, sin talento que los lleve a término, carecen de eficacia.
Guardiola ha logrado que su Barça juegue de memoria. Los mecanismos, la filosofía de juego, el esquema y la situación de los jugadores en el campo es la misma indistintamente de quien juegue. Sin embargo, la eficacia del mismo la determinan que lo pongan en práctica los verdaderos cracks del equipo, los consagrados, los determinantes y resolutivos y no una mezcla de canteranos y jugadores B que apenas han jugado 10 minutos juntos.
Ayer se pudo constatar esta máxima en el encuentro que disputaron Chivas y Barça por tierras norteamericanas. Con un equipo experimental a más no poder y repleto de canteranos, los de Pep sucumbieron por un resultado contundente e inapropiado 4-1. En especial cabe mencionar una segunda parte calamitosa e impropia de un equipo que ostenta el título de campeón de la Champions. Las cosas como son. No se trata de ser catastrofista ni nada por el estilo. Los resultados que se den hoy , serán meras anécdotas mañana. Sin embargo, la imagen, es eterna y la de ayer, inolvidable, pero para mal.
Es lo que tienen las pretemporadas, te expones a un meneo de consideración si no te tomas las cosas con la seriedad debida. Si además es ante un muy buen equipo como el Chivas, ni te cuento, el traje está asegurado. Lo cierto es que conociendo a Guardiola y el poder que ostenta en el seno de la entidad culé, se me hace difícil entender como permite que se planifiquen pretemporadas tan lamentables e impropias como la actual. Lo que antaño era un periodo de puesta a punto mental y física, se ha ido convirtiendo con el tiempo en una parafernalia con tintes festivaleros bastante fuera de lugar. Un día se juega con los delfines, otro día pachanguita y cena con Kobe Bryant, un entreno enfrente de la white house que no pudo ser y para rematar una cita con el gran Bill Gates, mojada de pantalones de Rosell incluida.
Y mientras todo esto ocurre, de fútbol, poco o nada. Salvando la irrupción de Thiago y fontás, podríamos decir que esta pretemporada está repleta de sombras y dislateres. Sin duda de las más atípicas en la historia culé. En primer lugar, tenemos a un gran número de jugadores que aún no se han incorporado al grupo tras sus periplos en la copa America. Son los Messi, Alves, Mascherano, Alexis, Milito. Súmenle a ello tres o cuatro jugadores tocados, como son Xavi, Piqué o Pedro. Tres lesionados de cierta gravedad, Afellay, Jonathan Soriano y Muniessa. Un delantero en baja forma como Villa y dos canteranos reventados tras el Europeo Sub-17 que vuelan 10.000 Km para no se sabe muy bien qué.
Sinceramente, el Barça debería replantearse muy seriamente todo este asunto de las giras y si realmente el beneficio económico, compensa la perdida de días valiosos de preparación. Volver al redil sería lo más indicado, es decir, pretemporadas serias, silenciosas y profesionales. Entrenar en nuestra flamante y recién estrenada ciudad deportiva. Escoger como es debido a los rivales y planificar una serie de partidos amistosos con un nivel in crescendo. Vamos, lo lógico y lo que demanda cualquier tipo de preparación deportiva.
Mientras tanto, en la acera de enfrente van como motos. No resulta excesivamente preocupante ver al Madrid de Mou apalizar a rivales de medio pelo. Para el conjunto blanco, ganar la Supercopa es vital y de suma importancia, no por el título en sí, que en realidad vale poco, sino por la repercusion que una derrota o un triunfo puede tener en la moral de las tropas madrileñas. Una victoria certificaría las buenas sensaciones que transmite el equipo este verano. Una derrota, haría renacer fantasmas, no demasiado viejos. Eso sí, quizá está en un punto de forma demasiado avanzado para la época en la que estamos. Da la sensación que Mou quiere tener a los suyos a tope para el inicio de temporada. No deben olvidar los blancos que los títulos, los importantes, se ganan en Mayo.
Por el contrario, para el Barça, una vez ganada la liga y la Champions, este doble enfrentamiento no es más que una molesta piedra en el camino: llega en mal momento, a destiempo, cuando el equipo aún se despereza del asueto veraniego y las reminiscencias de las mieles del éxito siguen atrapadas en el subconsciente de los jugadores.
Sinceramente, les digo que me da exactamente igual quien se lleve la Supercopa. Es más, y no vean en ello prevención o excusa, para el Barça resultaría muy beneficioso perderla. Nos serviría como toque de atención y acicate. Una llamada al orden que debería espabilar a los cracks y los que no son tan cracks.
No obstante, si algo tiene este equipo es su gen ganador. Cuando hay títulos por medio, se agarran al césped como garrapatas y no hay quien les saque de ahí. Ganan por inercia y eso es lo más peligroso para un Real Madrid rearmado pero aún tierno tras el serio varapalo de la última campaña.
Eso sí, para que esto último se de, Pep debe poner lo mejor que tiene, a todos sin excepción y eso, amigos, no lo tengo yo tan claro.































Próximamente
Que bella es la vida!