Los Sub19 se quedan sin Europeo
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Hace unos días os narrábamos el camino de la Selección Sub19 de España de fútbol en el Europeo de Francia. Un camino repleto de adversidades, que España fue superando una a una de forma sobresaliente.
Muchos han sido los que han sucumbido al gran juego de los chicos de Luis Milla, pero una vez en la final contra el anfitrión, el sueño se ha quedado en eso, un sueño.
A pesar de la gran desilusión, nos quedamos con la cara bonita de este Europeo. Sacamos en claro que estos chicos tienen un gran futuro, son los que en unos años vestirán la camiseta roja de la Selección Española absoluta. Canales, Thiago, Pacheco, Keko...cada uno de ellos ha sido fundamental para llegar hasta donde han llegado. Se han plantado en la final con humildad y buen juego, emulando a los Xavi, Iniesta y Villa que ganaron el pasado Mundial, pero eso no ha sido suficiente. La Selección Francesa ha sido la única capaz de batirnos en un partido de este torneo, justamente en el más importante de todos.
Aunque cueste, debemos felicitar a los campeones. Algunos pensarán que no se merecen la victoria, que España ha dado más fútbol pero el resultado es lo que dictamina quien es el que triunfa y quien se hunde en la miseria. Ha sido un partido emocionante, lleno de tensión y nervios que ha terminado en decepción para nuestra desgracia.
El partido comenzó decantándose hacia el lado español, con un control total sobre el juego por parte de los chicos de Luis Milla. No tuvimos que esperar mucho para ver la primera ocasión clara. Cerca del minuto 10 de partido, Canales se da la vuelta dentro del área y consigue chutar en semifallo. El disparo sale bastante flojo y centrado por lo que el portero francés lo rechaza sin problemas. Esto solo era un aviso de lo que se les venía encima. En el minuto 19, Pacheco coge el balón en el centro del campo y a unos 30 metros Rodrigo empieza la carrera. Cual crack mundial, Pacheco lanza un pase milimétrico al delantero español y este define espectacularmente frente al meta francés. Esto suponía el 0-1 a favor de España, y un gran golpe de moral para ambos equipos. A raíz del gol, España cogió más confianza y a través de su centro del campo así lo expresó. Juego puro de toque y grandes combinaciones fueron lo que sucedió hasta el término de la primera mitad. España se fue al descanso con la tranquilidad de ir ganando.
Una vez en la segunda parte, España intentó continuar con su guión personal de trabajo pero a los cuatro minutos hicieron polvo nuestro sistema. Sunu se interna entre la defensa española con algo de fortuna y bate por arriba a Alex, que poco pudo hacer frente al delantero francés. El partido se ponía 1-1 y los nervios a flor de piel. A partir de aquí el partido fue un encuentro de ida y vuelta en el cual ninguna quería perder. España deseaba tener el balón pero las imprecisiones y la fuerte presión de los galos hicieron imposible la tarea. El partido empezó a trabarse en el centro del campo y el seleccionador francés metió más pólvora arriba, a Lacazette. Por nuestra parte, Rochina y Muniain entraron al campo. En una gran contra como en el primer gol, llegó nuestra desilusión. Cerca del minuto 85, Kakuta realiza una jugada individual digna de mención al irse de Montoya y Carles Planas pero su chut lo rechaza Alex con apuros. El rechace le llega de nuevo al jugador del Chelsea y en una nueva ocasión que no sé muy bien si buscaba el tiro o el centro, Kakuta golpea el balón y le llega a Lacazette. Este no perdona a pocos centímetros de la línea de gol con la portería española semi vacía.
Nuestras esperanzas terminaron con ese gol, aunque lo intentaron hasta el minuto 93. España pierde el partido que culminaría un año perfecto en el deporte de nuestro país, pero aun así, el subcampeonato no está nada mal. Debemos felicitar a los nuestros por el esfuerzo realizado y por habernos hecho llegar tan lejos. Estos chicos tienen un largo futuro por delante y muchas más oportunidades de triunfar en una cita de este calibre. Quizás nos ha faltado la frescura en la circulación de balón, pero de eso el centro del campo francés tiene la culpa. Thiago y Canales han estado muy tapados, nuestras dos estrellas, lo que ha hecho imposible organizar bien el equipo.
Felicidades por haber llegado hasta la final, y quien sabe, la próxima vez a lo mejor ganáis este trofeo con la selección absoluta.

































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